Comprar en el mercado solía ser sinónimo de productos frescos y de calidad. Sin embargo, hoy día, incluso los alimentos que compramos a granel pueden esconder sorpresas desagradables. Si eres de los que confían en el puesto de quesos de siempre, presta atención, porque pronto querrás esconder tu descubrimiento.

Habrás notado que, a veces, el queso parece más denso de lo normal, o su peso te resulta sospechosamente alto. La tentación de algunos vendedores por aumentar el volumen y la ganancia es grande. Y el método más común no es precisamente artesanal: mezclar almidón.

El secreto que pocos conocen para detectar el fraude

Recientemente, se compartieron los resultados de un experimento donde se analizaron muestras de queso de mercado. Los hallazgos fueron alarmantes: muchas muestras superaban los límites de bacterias, incluida la temida E. coli. Esto demuestra una falta de higiene preocupante por parte de algunos vendedores.

Pero las bacterias no son la única amenaza. El truco más astuto es la adición de almidón para aumentar artificialmente el peso. Este ingrediente secreto liga los restos de suero, haciendo que el queso parezca más graso y compacto de lo que realmente es. A simple vista, y al paladar, puede pasar desapercibido, pero el engaño está en la balanza.

¿Cómo puedes protegerte de este fraude?

La buena noticia es que existe una forma increíblemente sencilla y rápida de verificar la calidad del queso en el mismo puesto. Y lo mejor es que solo necesitas un elemento que, seguramente, tienes en casa: ¡yodo!

Un truco infalible: una gota de yodo para detectar queso adulterado - image 1

La prueba del yodo es tu mejor aliada. Solo necesitas una pequeña gota.

  • Prepara un pequeño trozo de queso.
  • Aplica una única gota de yodo sobre él.
  • Observa el resultado:
    • Si la mancha de yodo se mantiene de color marrón, puedes estar tranquilo. Tu queso es auténtico y no contiene almidón. ¡Enhorabuena!
    • Si el yodo cambia de color de forma inmediata a violeta, gris o azul, ¡alarma! Estás ante un queso adulterado con almidón.

No sientas vergüenza de realizar esta comprobación. Estás pagando por un producto de calidad, y tienes todo el derecho a asegurarte de que lo sea. Es tu dinero y tu salud.

El truco definitivo para llevar el yodo contigo

Pensarás: "¿Cómo llevo yo el yodo al mercado sin que se me derrame?". Aquí viene el consejo práctico que te hará la vida más fácil:

  • Busca unabotella vacía y limpia de gotas para los ojos o la nariz. Esas que vienen con un aplicador fino.
  • Con una jeringuilla limpia, trasvasa una pequeña cantidad de yodo líquido (del frasco normal) a esta botella dispensadora.
  • ¡Listo! Ahora tendrás un aplicador discreto y seguro para llevar en tu bolso o bolsillo, listo para desenmascarar a los tramposos en cualquier momento.

Así de simple. Un pequeño gesto que te ahorrará dinero y te asegurará disfrutar de un queso realmente delicioso y natural.

¿Has hecho alguna vez alguna prueba casera para detectar alimentos falsificados? ¡Comparte tu experiencia en los comentarios!