¿Alguna vez has olvidado una olla en el fuego y te encuentras con una capa de comida quemada tan gruesa que parece parte de la olla? Es una pesadilla común que arruina no solo tus planes de cocina, sino también tu paciencia y tus utensilios. Fregar y remojar durante horas suele ser la única solución, pero ¿y si te dijera que existe un truco casero increíblemente sencillo que lo hará desaparecer casi por arte de magia?
La buena noticia es que no necesitas productos químicos agresivos ni cepillos de alambre que dañan tus ollas. Me he encontrado en esta situación más de una vez, y lo que descubrí me ha salvado mucho tiempo y esfuerzo. Y lo mejor de todo, ¡es probable que ya tengas el ingrediente en tu despensa!
El poder de labicarbonato de sodioen tu cocina
Todas hemos estado ahí: la cena se quema, el olor inunda la cocina y la limpieza se convierte en una batalla. Por suerte, hay un aliado doméstico que es asombrosamente eficaz para eliminar el sarro y la comida pegada en las ollas, incluso en las más rebeldes. Y no, no es un truco complicado ni caro.

He probado muchas cosas, pero esta técnica con bicarbonato de sodio es, sin duda, la más fácil y rápida. Verás cómo esa capa carbonizada se desprende sin que tengas quefrotar con fuerza.
Cómo tu olla quemada se volverá brillante de nuevo
Este método es tan simple que te preguntarás por qué no lo sabías antes. Te permite limpiar ollas de acero inoxidable, teflón (con cuidado) e incluso sartenes sin dañarlas. El secreto está en cómo el calor y el bicarbonato de sodio trabajan juntos para aflojar las partículas quemadas.
Aquí tienes los pasos sencillos:
- Llena la olla quemada con agua hasta que cubra completamente la zona pegada y quemada. Por lo general, unos 3-4 centímetros de agua son suficientes.
- Añade generosamente 3 a 4 cucharadas soperas de bicarbonato de sodio al agua. No temas usar un poco más si la quemadura es muy severa.
- Coloca la olla en el fuego y llévala a ebullición. Asegúrate de poner la tapa, pero deja una pequeña rendija para que el vapor pueda escapar.
- Deja que el agua con bicarbonato hierva durante unos 7 a 10 minutos. Deberías empezar a notar que el sarro se ablanda.
- Con cuidado, usa una espátula o cuchara de madera para raspar suavemente el fondo de la olla mientras sigue hirviendo. Sostén la olla con un paño para protegerte del calor. Verás cómo el sarro se despega con facilidad.
- Deja hervir en total unos 12-15 minutos, raspando ocasionalmente.
- Retira la olla del fuego y desecha el agua caliente. Deja que la olla se enfríe un poco para poder manipularla sin quemarte.
- Con una esponja o cepillo suave, limpia los restos de sarro. ¡Te sorprenderá lo fácil que sale todo!
En mi experiencia, este proceso tarda menos de 20 minutos en total y el resultado es impresionante. Es como si la olla se autolimpiara. Se acabaron las horas de remojo y el dolor de brazos.
¿Alguna vez te ha pasado esto? ¿Tienes algún otro truco infalible para limpiar tus ollas quemadas que quieras compartir?