¿Sabías que detrás de grandes éxitos de Hollywood hay talento checo y escenarios de Praga? A menudo pasamos por alto la rica historia cinematográfica de nuestro país, vinculada estrechamente con las producciones estadounidenses. Praga, con su arquitectura de ensueño, se ha convertido en un doble perfecto para París o Londres. Pero, ¿qué ocurre cuando una historia genuinamente checa, contada desde Praga, conquista el mundo y se lleva lauros importantes? Prepárate, porque lo que te cuento te sorprenderá.

El cine checo y los premios dorados

La lista de checos con un Óscar es selecta, pero memorable. Los primeros en alzar esta estatuilla fueron Ján Kadár y Elmar Klos en 1965 por "El almacén de la calle Mayor" (Obchod na korze). Este drama, basado en la novela de Ladislav Grosman, retrata la dura vida durante la arización de propiedades judías en la Eslovaquia de la Segunda Guerra Mundial. Poco después, en 1967, Jiří Menzel deslumbró al mundo con "Trenes rigurosamente vigilados" (Ostře sledované vlaky), una historia sobre trabajadores de estación en tiempos del Protectorado que catapultó a los cineastas checos a la fama internacional.

Miloš Forman: Un genio checo en la cima de Hollywood

Sin embargo, nadie ha dejado una huella tan indeleble como Miloš Forman. Aunque solo obtuvo dos Óscar, sus nominaciones fueron muchísimas. Su primera candidatura llegó incluso antes de su exilio a EE.UU., por "El amor de una rubia" (Lásky jedné plavovlásky) en 1967, seguida de cerca por "Al fuego, mi señorita" (Hoří, má panenko) en 1969. El gran golpe llegaría con "Alguien voló sobre el nido del cuco" (Přelet nad kukaččím hnízdem) en 1975. Este retrato de un rebelde en un centro psiquiátrico se convirtió en un clásico, impulsando la carrera de Jack Nicholson y cosechando cinco Óscar, incluyendo el de Mejor Director para Forman.

Forman, nacido en Čáslav en 1932, descubrió tras la guerra que su verdadero padre era el renombrado arquitecto judío Otto Kohn. La guerra le arrebató a ambos padres. Estudió guionismo en la FAMU de Praga, sentando las bases de su meteórica carrera. Optó por el exilio legal a Estados Unidos durante la época de la normalización, pero su conexión con el cine checo nunca se rompió. De hecho, en 1984, el gobierno socialista le dio un permiso sin precedentes: rodar en Praga.

Esta autorización permitió la creación de una obra maestra inolvidable del cine mundial.

Un film checo rodado en Praga arrasó en Hollywood: 8 Óscars y miles de millones en taquilla - image 1

"Amadeus": Música, genio y un toque de traición

La película en cuestión no es otra que "Amadeus". Como su título sugiere, narra la vida del prodigioso Wolfgang Amadeus Mozart, pero la trama se centra en un conflicto ficticio entre el joven genio y el compositor de la corte imperial, Antonio Salieri. Tom Hulce encarna a un Mozart vibrante, mientras que F. Murray Abraham da vida a un Salieri atormentado. La historia comienza en la vejez de Salieri, quien confiesa sus culpas por la muerte de Mozart e intenta suicidarse, relatando su increíble historia a un sacerdote.

Es importante saber que "Amadeus" es, en gran parte, una alteración deliberada de la realidad. En la vida real, Mozart y Salieri mantenían una relación cordial, y los hechos históricos a menudo se distorsionan para crear un drama más impactante. Si bien Mozart era el músico más famoso, las anécdotas sugieren que Salieri era un maestro más dedicado.

La película es una adaptación de la obra teatral de Peter Shaffer, quien también firmó el guion. El rodaje se extendió por varias localizaciones europeas, incluyendo Praga y Kroměříž. El permiso para una producción de esta envergadura en la Checoslovaquia socialista era algo inédito. Según Forman, el rodaje estuvo constantemente vigilado por agentes de la StB (policía secreta checoslovaca).

Esta película no solo demostró el talento checo detrás de cámaras, sino también la capacidad de Praga para convertirse en escenarios universales, cautivando a audiencias de todo el mundo y coleccionando.

¿Has visto "Amadeus"? ¿Qué escena te impactó más?