¿Has notado un olor desagradable que sale de tu lavadora sin importar cuántas veces la uses? No estás solo. Este problema es más común de lo que parece y puede afectar la frescura de tu ropa. Por suerte, existe una solución sencilla que, tras un solo ciclo de limpieza profunda, elimina esas molestias y deja tu electrodoméstico como nuevo.

Aquí te explico cómo hacerlo, paso a paso, para que disfrutes de una colada siempre fresca y una máquina impecable.

El secreto para eliminar los malos olores

El olor a humedad y moho en la lavadora no aparece de la nada. Se debe a la acumulación de residuos de detergente, cal, pelusas y, a menudo, a la falta de ventilación. Si no se ataja a tiempo, este olor puede transferirse a tu ropa, arruinando tu esfuerzo.

La frecuencia de esta limpieza depende de cuántas veces uses la máquina. Para una familia de dos personas que lava dos veces por semana, limpiar a fondo dos veces al año es suficiente. Pero si tienes una familia numerosa y la máquina trabaja a diario, te recomiendo hacerlo mensualmente.

Paso 1: Limpieza interior con bicarbonato

Prepara tu solución casera

Empieza por el interior del tambor. Prepara una pasta simple: mezcla bicarbonato de sodio con agua en una proporción de dos a uno (por ejemplo, dos cucharadas de bicarbonato y una de agua). Humedece una esponja con esta mezcla y frota la superficie del tambor mientras lo giras.

Después, usa un paño húmedo para retirar cualquier residuo de bicarbonato. Este paso ayuda a eliminar las manchas y los olores superficiales.

Paso 2: Descalcificación y desodorización con vinagre

El ciclo mágico

Para combatir la cal y el hedor persistente, necesitarás una taza de vinagre blanco común. Puedes añadirle unas gotas de aceite esencial de árbol de té o lavanda para un efecto antiséptico adicional. Vierte esta mezcla en el compartimento del detergente líquido.

Si tu lavadora huele mal, prueba este ciclo: adiós al olor por mucho tiempo - image 1

Selecciona el programa de lavado más largo con la temperatura máxima y pon la lavadora en marcha vacía. Esto ayudará a disolver la acumulación de sarro, incluso en las partes que no puedes ver.

Paso 3: Detalle en puerta y goma

Atención a los rincones ocultos

Una vez que termine el ciclo, es hora de limpiar la goma de la puerta y el propio cristal. Mezcla vinagre y lavavajillas a partes iguales. Humedece una esponja y frota bien la goma, llegando a los pliegues más profundos donde el sucio y el moho suelen acumularse. Para los pequeños orificios de drenaje de la goma, puedes usar bastoncillos de algodón. Limpia también el cristal de la puerta con esta solución y sécalo después.

Paso 4: Limpieza del cajetín y filtro

No te olvides de estos componentes

No te olvides del cajetín del detergente y el filtro. Extrae el cajetín y lávalo para eliminar restos de productos. El filtro suele estar en la parte inferior, tras una pequeña compuerta. Antes de desenroscarlo, coloca un trapo debajo, ya que saldrá algo de agua. Límpialo bajo el grifo con un cepillo de dientes viejo.

Paso 5: Pulido exterior

El toque final

Para los paneles exteriores, prepara un limpiador universal: una taza de agua con unas gotas de detergente. Pasa un paño por la carcasa y usa un cepillo de dientes para limpiar las grietas de difícil acceso alrededor de los botones. Si ves restos de detergente resecos cerca del cajetín, usa la pasta de bicarbonato.

Consejos extra para mantenerla impecable

  • Seca la goma después de cada lavado.
  • Deja la puerta y el cajetín ligeramente abiertos para permitir la circulación de aire.
  • No dejes la ropa húmeda en el tambor por mucho tiempo.

Siguiendo estos sencillos pasos, tu lavadora olerá a limpio y funcionará mejor por más tiempo. ¿Tienes algún otro truco para mantener tu lavadora libre de olores?