¿Te ha pasado esto alguna vez? Te levantas una mañana, entras en la cocina y notas que las puertas de los armarios cuelgan torcidas, rozan con los cajones o simplemente no cierran del todo. Lo primero que piensas es: "se han comprado muebles de poca calidad". Pero la verdad es que el problema de los tornillos que se sueltan es común, incluso en cocinas de alta gama. ¿Por qué estos tornillos parecen tener vida propia y cómo devolverles la estabilidad sin tener que llamar a un profesional?

La cocina: un campo de batalla para tus armarios

La cocina es una zona de uso intensivo. Hay tres razones principales por las que las bisagras de tus armarios "se rinden". Abrimos y cerramos las puertas de la cocina decenas de veces al día. Este movimiento constante crea microvibraciones que aflojan gradualmente las roscas de los tornillos. Si además cuelgas organizadores con tapas o paños pesados en las puertas, las bisagras trabajan al límite de sus posibilidades.

Por qué las puertas de tus armarios de cocina dejan de cerrar bien (y cómo arreglarlo tú mismo) - image 1

El secreto para ajustar las bisagras de tus armarios

El mayor error es coger el primer destornillador que encuentres en un cajón de herramientas. Olvídate del taladro atornillador. Si no eres profesional, es muy fácil "pasarse" y dañar la rosca. Solo se recomienda el trabajo manual. El destornillador adecuado es el 90% del éxito. Para la mayoría de las bisagras de muebles, necesitarás un destornillador con unas pequeñas muescas adicionales entre las cuatro estrías principales.

Ajuste paso a paso:

  • Primero, aprieta los tornillos que fijan la bisagra al panel del armario.
  • En cada bisagra, hay un tornillo trasero, más cercano a la pared del armario. Este controla qué tan cerca cierra la puerta del cuerpo del mueble.
  • Afloja este tornillo, alinea la puerta y apriétalo firmemente.
  • El tornillo delantero (en el brazo de la bisagra) alinea la puerta con respecto a los armarios adyacentes.

Muchos pasan por alto la importancia de tener las herramientas adecuadas, pero un destornillador que encaje perfectamente en la cabeza del tornillo evita que se dañe, facilitando así el ajuste. Si sientes que el tornillo gira y gira sin apretar, es probable que la madera esté un poco dañada. En estos casos, puedes probar a usar un tornillo un poco más largo o más grueso, o añadirle un trozo pequeño de cerilla o palillo en el agujero antes de volver a enroscar.

¿Y tú? ¿Alguna vez te has encontrado con este pequeño pero molesto problema en tu cocina? Comparte tus trucos en los comentarios.