¿Te ha pasado alguna vez que olvidas una fecha importante? Para muchos, la Inspección Técnica de Vehículos (ITV) puede ser una de esas cosas que se pasan por alto, especialmente si el coche parece estar en perfecto estado. Unos pocos días de retraso pueden parecer insignificantes, pero la suerte puede cambiar drásticamente si te detiene la policía o, peor aún, tienes un accidente.

Olvidar la ITV no es solo una pequeña molestia; es una infracción que puede acarrear multas considerables e incluso la retirada temporal del carnet de conducir. Pero, ¿qué sucede si causas un accidente con la ITV caducada? La respuesta corta es: te metes en grandes problemas.

La ITV caducada y tu seguro: una combinación peligrosa

La buena noticia es que una ITV caducada no siempre significa que tu seguro de responsabilidad civil te dejará tirado. La clave está en si el estado técnico de tu vehículo tuvo una influencia directa en la causa del accidente. Si es así, prepárate para afrontar costes muy elevados.

Los seguros analizan varios factores en caso de accidente, además del estado del vehículo. Se investiga quién fue el culpable, tu estado como conductor (si habías consumido sustancias, por ejemplo, o si tu documentación estaba en regla) y, por supuesto, el estado técnico del coche. Si no hubo negligencia por tu parte y el coche hubiera pasado la inspección sin problemas, es probable que el seguro cubra el siniestro.

Cómo actúan las aseguradoras en la práctica

Las aseguradoras evalúan cada caso de forma individual. Como explica Lucie Žulavská, abogada de la Asociación Checa de Seguros, "en el caso de la responsabilidad civil, siempre se indemniza al perjudicado. En cuanto al recurso contra el culpable, se examina la relación causal entre el estado técnico del vehículo y el origen del daño. Una ITV caducada en un vehículo que, de otro modo, habría pasado la inspección técnica sin problemas, generalmente no es motivo de recurso por sí sola".

No conduzcas con la ITV caducada: las graves consecuencias que te esperan en un accidente - image 1

Quizás te preguntes qué es el "recurso". Es la situación en la que, tras la investigación, se demuestra que el estado técnico del vehículo contribuyó al accidente y la aseguradora ya ha pagado la indemnización. En ese momento, la aseguradora puede reclamarte **la devolución del dinero pagado**.

Si el accidente fue grave, con heridos, tratamientos largos y secuelas permanentes, los costes pueden ascender a cientos de miles de euros, e incluso a millones en casos extremos. La situación es distinta para el seguro a todo riesgo. "En el seguro a todo riesgo, depende principalmente de las condiciones de la póliza de cada aseguradora. Algunas pueden considerar la simple infracción de una obligación legal como motivo para reducir o denegar la cobertura. Sin embargo, incluso aquí, en la mayoría de los casos, se evalúa la situación concreta y la conexión entre el estado técnico y el accidente", añade Žulavská.

Más allá del seguro: problemas con la ley

Además de los quebraderos de cabeza con tu compañía de seguros, te expones a problemas con la policía y las autoridades. Circular con la ITV caducada se considera una infracción de tráfico. Si tu coche está en buen estado y solo olvidaste la fecha, podrías enfrentarte a una multa de entre 1.500 y 2.500 coronas checas (aproximadamente 60-100 euros).

Sin embargo, si tu vehículo se encuentra en mal estado y representa un peligro en la carretera (fugas de combustible, aceite, neumáticos desgastados, frenos defectuosos, luces incorrectas), la multa puede ser mucho mayor, de 5.000 a 10.000 coronas checas (unos 200-400 euros). En casos graves, incluso podrías perder tu carnet de conducir durante seis meses o un año, y sumar puntos negativos.

Protege tu bolsillo y tu libertad: consejos prácticos

La solución es simple: **¡no olvides las fechas!** Anota la fecha de tu próxima ITV en tu calendario con antelación. En muchos países, la inspección para coches particulares es cada dos años, así que configura un recordatorio recurrente en tu teléfono.

  • Verifica la fecha de caducidad: Puedes encontrarla en la pegatina de tu matrícula o consultarla en el registro de vehículos online.
  • Si olvidas la cita: Ante la duda, es mejor no circular con el coche hasta que hayas pasado la inspección.

Mantener tu vehículo al día con la ITV no es solo una obligación legal; es una medida de seguridad esencial. Evita sorpresas desagradables y conductores responsables. ¿Alguna vez te has enfrentado a una situación similar? ¡Cuéntanos tu experiencia en los comentarios!