Aunque no cocines carnes grasas o pescados en tu horno, usándolo solo para pasteles y postres, no garantiza que el cristal se mantenga limpio. Con el tiempo, inevitablemente se acumula una espesa capa marrón de carbonilla que parece imposible de eliminar. No es solo por las salpicaduras de grasa, sino también por las evaporaciones de azúcar y pequeñas partículas de comida que, bajo el efecto del calor, se incrustan literalmente en la superficie.

Los limpiadores "antigrasa" convencionales a menudo no son suficientes para eliminar esta suciedad, o requieren cantidades industriales, arruinando tus manos y dañando tu piel con químicos agresivos. Para evitar pasarte horas frotando ese cristal y el interior del horno, muchas amas de casa han ideado una solución casera con tan solo dos ingredientes comunes que es probable que ya tengas en casa.

Cómo dejar tu viejo horno como nuevo

La solución definitiva con dos ingredientes

Necesitarás aproximadamente 2-3 cucharadas de pasta de dientes común y 2 cucharadas de bicarbonato de sodio. Al mezclar estos dos, es probable que al principio se forme una masa compacta y difícil de manejar.

Mi horno estaba marrón por la grasa y la química no servía: apliqué una pasta de 2 ingredientes baratos y ¡milagro! - image 1

Por eso, ve añadiendo agua poco a poco. Empieza con una cucharadita y mezcla bien cada vez hasta obtener una consistencia que puedas extender fácilmente. Aplica esta mezcla sobre el cristal del horno formando una capa uniforme y déjala actuar entre 30 y 40 minutos.

Vigila la pasta periódicamente para que no se seque. Si notas que empieza a secarse, rocíala con un poco de agua desde un pulverizador, porque seca ya no tendrá el mismo efecto. La clave es que los componentes activos permanezcan húmedos para que sigan desprendiendo la suciedad.

El poder del bicarbonato y la pasta de dientes

Cuando haya pasado el tiempo de espera, toma una esponja dura o un cepillo metálico. No necesitarás aplicar una fuerza excesiva, ya que la mezcla de bicarbonato y los componentes de la pasta de dientes habrán disuelto el carbonilla. Solo necesitarás la esponja o cepillo para retirar esta capa marrón pegada.

Después, simplemente aclara el cristal con agua limpia y volverá a estar tan transparente como el día que lo compraste. ¡Notarás la diferencia al instante!

¿Te ha pasado esto con tu horno? ¿Tienes algún otro truco casero para la limpieza que quieras compartir?