Freír patatas parece fácil, pero conseguir que queden crujientes por fuera, tiernas por dentro, nada grasientas y absolutamente deliciosas es un desafío que no todas consiguen dominar. Después de dos décadas en la cocina, he descubierto un truco sencillo que promete una cobertura dorada en cada trozo, evita salpicaduras molestas y te acercará a la patata frita de tus sueños.

Olvídate de lo que creías saber. Este método te cambiará la forma de ver las patatas fritas para siempre.

El Secreto Está en el Momento de Salazón y la Sartén

Normalmente, añadimos la sal al final para que la patata no suelte su jugo. Pero la sabiduría popular culinaria a veces nos engaña. Este truco propone un enfoque radicalmente diferente, centrándose en la preparación de la sartén antes de que la patata toque el aceite.

Calienta la Sartén con Sal: El Paso Clave

Antes de añadir el aceite, pon la sartén vacía al fuego. Inmediatamente, esparce una pequeña cantidad de sal sobre la base. Mueve la sal por el fondo durante unos segundos para que se caliente. Solo después de este precalentamiento salino, añade el aceite y, a continuación, las patatas.

La única clave para una patata frita perfecta que aprendí en 20 años en la cocina - image 1

¿Por Qué Funciona Este Método?

La ciencia detrás de este sencillo paso es sorprendentemente lógica. La sal caliente actúa como un absorbente de la humedad superficial.

  • Evita la pegajosidad: El exceso de humedad es el culpable de que el almidón de la patata se pegue al fondo de la sartén.
  • Crea una barrera protectora: Al absorber esta agua, la sal crea una ligera capa que permite que las patatas se deslicen libremente.
  • Logra la crocancia deseada: Esta "protección" asegura que cada trozo mantenga su forma y desarrolle esa codiciada piel dorada y crujiente.

El resultado es asombroso: patatas enteras, no desmoronadas al primer movimiento, y una fritura uniformemente dorada.

El Toque Final: Ajusta el Sabor

Es importante recordar que la sal inicial ya contribuye significativamente al sabor. Por eso, prueba las patatas unos 5 minutos antes de terminar la cocción y ajusta la salinidad si es necesario. **Este truco funciona en todo tipo de sartenes**, desde las de hierro fundido hasta las antiadherentes y las de aluminio más viejas.

¿Te animas a probar esta técnica en tu próxima comida? Cuéntanos en los comentarios cómo te ha ido y si has descubierto algún otro secreto para las patatas perfectas.