Sabemos que la papa es un básico en la cocina, pero limpiarla puede ser un verdadero suplicio que nos roba tiempo valioso. Si te cansaste de pasar minutos interminables pelando papas para cada plato, tengo una solución que te cambiará la vida. Este sencillo truco, utilizado en los ejércitos, te permitirá dejar las papas listas en apenas 60 segundos, sin esfuerzo.
El secreto detrás de la limpieza express de papas
Olvídate de cuchillos y peladores que solo consiguen que te cortes o que la limpieza sea tediosa. Hay una forma mucho más eficiente, y la descubrí por accidente revisando viejos métodos de preparación de alimentos en situaciones extremas. Resulta que la clave está en potenciar una herramienta que quizás ya tengas en casa, combinada con un poco de ingenio.
Lo que necesitas para el truco:
- Un taladro eléctrico.
- Un cepillo de limpieza nuevo y de cerdas duras (de los que se usan para fregar suelos o parrillas).
- Un cubo o balde grande.
- Agua.
Paso 1: Transforma tu cepillo
Lo primero es “tunear” nuestro cepillo. Con una sierra para metales, corta la parte más gruesa del mango del cepillo. El objetivo es que solo quede la parte de las cerdas y un pequeño trozo de mango que puedas sujetar con firmeza. Luego, asegura esta parte restante del mango firmemente en el portabrocas de tu taladro. Asegúrate de que quede bien sujeto para evitar accidentes.

Paso 2: Prepara las papas
Llena el cubo hasta la mitad con las papas que vayas a limpiar. Añade agua hasta cubrir aproximadamente dos tercios de las papas. La idea es que haya suficiente agua para que las papas se muevan libremente, pero sin que rebose cuando el taladro esté en marcha.
Paso 3: ¡A limpiar!
Ahora viene la parte divertida. Introduce el taladro con el cepillo firmemente sujeto en el cubo lleno de papas y agua. Enciende el taladro a su máxima velocidad. Las cerdas duras girando a gran velocidad harán la magia, desprendiendo la piel de las papas de forma rápida y eficiente. En menos de un minuto, verás cómo la mayoría de la piel se ha desprendido.
Paso 4: Terminación y listo
Una vez que las papas estén limpias, retira el taladro y transfiera las papas a un recipiente con agua limpia. Enjuágalas bien, cambia el agua una vez más y ¡listo! Tus papas estarán perfectamente limpias y listas para ser cocinadas.
Este método es una maravilla, especialmente cuando tienes que preparar grandes cantidades de puré o para fiestas. Ahorrarás un tiempo considerable y el esfuerzo es mínimo. Es un ejemplo perfecto de cómo un simple ajuste a una herramienta común puede resolvernos la vida en la cocina.