¿Sientes que, a pesar de tener la calefacción encendida, tus pies siempre están helados cuando caminas descalzo? Es una sensación frustrante, como si el suelo de tu casa fuera un continente de hielo perpetuo. Pensamos que la única solución es una costosa instalación de suelo radiante, pero te sorprendería saber que hay una forma mucho más sencilla y, sobre todo, ¡gratuita!

Muchas veces achacamos el frío del suelo a la fuga de calor a través del hormigón o de los vecinos de abajo. Sin embargo, el problema real a menudo está en algo que pasamos por alto: la forma en que el aire caliente circula por la habitación.

La física oculta del frío en tu suelo

Sabemos que el aire caliente, por naturaleza, tiende a subir. El calor que emana de tus radiadores se eleva rápidamente hacia el techo. Una vez allí, se enfría, especialmente cerca de las ventanas, y luego desciende en pesadas corrientes frías que acaban "revolcándose" por el suelo. El resultado es un curioso pero molesto paradoja: el techo está confortable, pero tus pies sienten el frío polar.

El error común que hiela tus pies

La principal razón por la que tu suelo se siente helado, incluso con la calefacción funcionando, son las cortinas largas que tapan tu radiador. Al cubrir la fuente de calor, impedimos que el aire caliente se distribuya libremente por la estancia.

La estufa que calienta tu hogar: 1 truco con cortinas que eleva la temperatura 3 grados - image 1

El truco de la cortina que te hará olvidar las alfombras

La solución es sorprendentemente simple y no requiere ninguna inversión. Simplemente, ajusta la forma en que cuelgas tus cortinas:

  • Levanta el borde inferior de la cortina.
  • Coloca ese borde sobre el alféizar de la ventana.
  • Asegúrate de que el radiador quede completamente despejado y expuesto a la habitación.

¿Por qué funciona esto? Cuando el radiador está libre, puede irradiar calor infrarrojo directamente hacia adelante. Esta radiación calienta primero los objetos que tiene enfrente. Y, en la mayoría de los casos, ¡lo primero que se calienta es el suelo debajo de la ventana!

Prueba este pequeño ajuste. Notarás una diferencia palpable en la temperatura de tu suelo en cuestión de minutos. Es una forma inteligente de maximizar la calefacción que ya tienes, sin gastar un céntimo. La próxima vez que sientas el frío en tus pies, recuerda que la solución podría estar colgando justo delante de ti.

¿Has probado alguna vez este truco o tienes algún otro secreto para mantener tu casa caliente en invierno sin gastar más en calefacción?