¿Amante del borscht tradicional pero frustrado por el tiempo de cocción interminable de los frijoles secos? Olvídate de esperar horas para que los frijoles se ablanden. He descubierto un truco simple que revoluciona la forma en que preparas este ingrediente clave, reduciendo el tiempo de cocción a solo 15 minutos. Es una maravilla que a menudo se pasa por alto y que transformará tus comidas y ahorrará tu precioso tiempo.
El viejo problema de los frijoles secos
Cocinar frijoles secos para el borscht puede ser una tarea desalentadora. La mayoría de las veces, requieren un remojo durante la noche y luego horas de cocción hasta que estén tiernos. Este largo proceso disuade a muchos de preparar este plato reconfortante, pero no tiene por qué ser así. Existe una solución elegante.
La "manipulación" que lo cambia todo
La magia reside en un sencillo paso previo que suaviza incluso los frijoles más duros. No necesitas equipo sofisticado ni ingredientes exóticos. Solo presta atención a lo que te voy a contar:
- Primero, enjuaga bien los frijoles secos.
- Luego, colócalos en un recipiente y cúbrelos completamente con agua hirviendo.
- Añade 1 cucharadita de bicarbonato de sodio a la mezcla.
- Remueve suavemente y tapa el recipiente, dejándolo reposar durante 30-40 minutos.
Este paso es sorprendentemente efectivo. El bicarbonato de sodio, combinado con el agua caliente, comienza a descomponer la dura envoltura exterior de los frijoles, acelerando drásticamente el proceso de ablandamiento. Y lo mejor de todo, no impartirá ningún sabor no deseado a tu plato.

El paso final para la perfección
Después del remojo con bicarbonato de sodio, es crucial enjuagar los frijoles nuevamente. Luego, cúbrelos con agua tibia y déjalos remojar durante la noche, de manera similar a como lo harías con los guisantes secos. Esta doble inmersión asegura que los frijoles estén listos para una cocción rápida.
Por la mañana, desecha el agua del remojo y cubre los frijoles con agua fría y fresca. Cocínalos a fuego medio. Te sorprenderá descubrir que en solo 15-20 minutos, incluso los frijoles secos y grandes estarán tiernos. Si quedan un poco firmes por dentro, no te preocupes; terminarán de cocinarse perfectamente en el borscht junto con los demás ingredientes.
Antes, dudaba de este método, pensando que el bicarbonato podría alterar el sabor. Sin embargo, en mi experiencia, el sabor queda neutro, y la textura de los frijoles es maravillosamente tierna, sin deshacerse. Conservan su forma, lo que es esencial para la presentación visual de un plato de borscht.
¡Este simple truco salva la cena cuando anhelas un borscht casero pero el tiempo es un factor! Es una forma fantástica de preparar comidas deliciosas y auténticas sin pasar horas en la cocina.
¿Tienes algún otro truco para acelerar la cocción de legumbres que te resulte indispensable en tu cocina?