Con la llegada del frío, los dueños de casas rurales se enfrentan a una batalla constante. Los ratones y ratas, huyendo de los campos, invaden en masa los cobertizos y gallineros en busca de calor. Estos roedores no solo roban el grano de tus aves, sino que también son portadores de enfermedades, roen cables y paredes, y arruinan tus reservas. Si te cansaste de gastar dinero en trampas ineficaces y dispositivos ultrasónicos que pronto dejan de funcionar, este método ancestral es para ti.

El secreto natural contra las plagas en tu granja

Muchos intentan sellar agujeros, comprar caros repelentes ultrasónicos o trampas adhesivas. Sin embargo, en la práctica, esto a menudo resulta ser una pérdida de tiempo y dinero. Las ratas se acostumbran rápidamente a los sonidos, y al día siguiente ya aparecen nuevos túneles junto a los viejos.

La ceniza: un aliado inesperado para tus animales

Los roedores detestan el olor del alquitrán y la ceniza de madera común. La ceniza debe esparcirse en una capa gruesa en los lugares donde hayas visto rastros de ratones, cerca de los rodapiés o directamente en sus madrigueras. Los propietarios de fincas rurales saben desde hace tiempo que la ceniza contiene álcali, una sustancia que irrita fuertemente las patas de los roedores.

El viejo truco del pueblo que expulsa ratones y ratas de tu gallinero y cobertizo sin gastar un céntimo ni hacer obras - image 1

Cuando un ratón pisa la ceniza, intenta lamerla. El álcali entra en contacto con su lengua y mucosas, provocando una quemazón intensa. Para las gallinas o el ganado, la ceniza es completamente inofensiva; de hecho, las gallinas disfrutan revolcándose en ella.

¿Y para las ratas más difíciles? El alquitrán al rescate

Si tu cobertizo ha sido invadido por ratas, que son más difíciles de ahuyentar, el alquitrán medicinal común o incluso el ungüento de Vishnevsky pueden ser la solución. Las ratas tienen un sentido del olfato muy agudo, y este aroma específico para ellas es una señal para buscar otro hogar. Toma trozos de tela vieja, empápalos generosamente en alquitrán y colócalos en todas las grietas y madrigueras que encuentres.

Este método es mucho más seguro que usar veneno, especialmente si tienes gatos o perros merodeando por el patio. No tendrás que preocuparte por la ingestión accidental de veneno, protegiendo así a tus mascotas.

¡Adiós a los roedores y bienvenidos a la tranquilidad!

¿Has probado alguna vez estos métodos naturales? ¡Comparte tu experiencia en los comentarios!