¿Cansada de frotar las perillas de tu cocina durante horas sin resultados? Ese amasijo de grasa y polvo que se acumula con el tiempo parece imposible de eliminar, y la mayoría de los limpiadores solo consiguen esparcir la suciedad. Pero, ¿y si te dijera que existe una solución sencilla, económica y sorprendentemente efectiva que no requiere químicos agresivos?
Muchos pasan por alto un detalle crucial: la grasa se adhiere en el interior de las perillas, causando que se atasquen y giren mal. El secreto para unas perillas que funcionen como nuevas no está en la fuerza bruta, sino en la inteligencia y en aprovechar el poder de ingredientes caseros.
El poder de desmontar y remojar
La clave está en retirar las perillas. Sé que puede sonar intimidante, pero en la mayoría de las cocinas, este proceso es increíblemente fácil y abre un mundo de posibilidades para una limpieza profunda. Una vez retiradas, no solo es más sencillo limpiar la superficie de la cocina, sino que podrás abordar la suciedad acumulada en el interior de las propias perillas, responsable de muchos de sus problemas.
Tu solución casera para la grasa incrustada
Mi método infalible combina dos ingredientes que probablemente ya tengas en casa: jabón de lavar la ropa (en barra) y bicarbonato de sodio. Mezcla estos dos con agua caliente hasta obtener una pasta o solución. Sumerge las perillas en esta mezcla y déjalas actuar. Notarás cómo la grasa, al ser tratada por esta solución, pierde su adherencia y se vuelve resbaladiza.
- Prepara una solución con agua caliente y una buena cantidad de jabón de lavar la ropa en barra rallado junto con bicarbonato de sodio.
- Sumerge las perillas desprendidas en esta mezcla.
- Deja actuar durante al menos 30 minutos.
Una vez remojadas, coge un cepillo de dientes suave, uno que ya no uses, y verás cómo la grasa y la suciedad se desprenden sin esfuerzo, sin rayar ni dañar las perillas. Es una maravilla ver la diferencia.

¿Y si no quieres desmontarlas?
Entiendo que no todos quieren o pueden desmontar las perillas. En esos casos, la agresividad de algunos productos de limpieza puede borrar las marcas y números de tu cocina. Para estas situaciones, el polvo de mostaza es tu mejor aliado.
Este ingrediente natural tiene la capacidad de disolver la grasa sin dañar las superficies delicadas. Su acción, combinada con el calor y la humedad que se crea bajo la capa de polvo, facilita la eliminación de la suciedad más persistente. Aplícalo, deja actuar y retira suavemente con un cepillo suave.
Detalles que marcan la diferencia
Una vez que tus perillas estén relucientes y la superficie de la cocina limpia, hay un par de trucos extra para mantener ese brillo por más tiempo:
- Limpieza en zonas difíciles: Pasa un hilo dental suavemente por debajo de las perillas o de las tapas para eliminar cualquier resto de suciedad que se haya acumulado en rincones inaccesibles.
- Protección invisible: Para evitar que futuras acumulaciones de grasa se peguen con tanta facilidad, frota un fino velo de parafina o cera sobre las perillas secas. Esto crea una barrera protectora casi imperceptible que repele la grasa.
Adoptar este enfoque no solo te ahorrará tiempo y esfuerzo, sino que también cuidará tu cocina, manteniéndola limpia y funcional sin recurrir a productos químicos dañinos.
¿Y tú? ¿Tienes algún truco casero para mantener tu cocina impecable que te ahorre tiempo y esfuerzo? ¡Comparte tus secretos en los comentarios!