¿Odias ver cómo tus jerséis favoritos se llenan de bolitas y pierden su encanto después de pocas lavadas? Si has intentado quitarlas con máquinas especiales sin éxito o te resignas a que la ropa pierda su vida útil rápidamente, tengo una noticia que te alegrará. Existe una solución increíblemente sencilla que te permitirá mantener tus prendas de punto impecables durante años, como si acabaran de salir de la tienda.
Las bolitas, también conocidas como "pelusas" o "pilling", aparecen a causa de la fricción de las fibras del tejido dentro del tambor de la lavadora. Es un problema común, especialmente con fibras más delicadas o en zonas de roce constante como axilas y codos. Si bien puedes intentar eliminarlas una vez que aparecen, el verdadero secreto está en la prevención.
Prevenir en lugar de lamentar: el secreto antes del lavado
Muchas veces, la solución a un problema persistente es más simple de lo que imaginamos. En el caso de las bolitas en los jerséis, la clave radica en un pequeño gesto antes de que la prenda toque el agua. Consiste, básicamente, en "peinar" el jersey para eliminar esas fibras sueltas que aún no se han compactado en bolitas visibles.

Tu aliado inesperado: un peine de púas finas
Para esta tarea, no necesitas herramientas sofisticadas. Simplemente toma un peine de púas finas, de esos que usas habitualmente, o un cepillo de ropa suave. Coloca el jersey sobre una superficie plana y plana. Pasa el peine o cepillo suavemente por toda la superficie del jersey, prestando especial atención a las áreas donde es más probable que se formen bolitas: bajo los brazos, los codos y los costados.
- Este paso es crucial para retirar las fibras que ya se han desprendido pero aún no forman las molestas bolitas.
- Son precisamente estas fibras sueltas las que, al rozarse entre sí en la lavadora, dan origen al temido pilling.
- Realiza movimientos ligeros para no dañar las loops o puntos de la tela.
Cuidar la temperatura y el ciclo: el toque final
Una vez que hayas "peinado" tu jersey, es hora de lavarlo. Pero aquí también hay un detalle importante: la temperatura. Lava tus prendas de punto a una temperatura máxima de 30 grados Celsius. El agua caliente tiende a ablandar la estructura de la fibra, haciéndola más propensa a apelmazarse.
Además, elige un ciclo de lavado suave. Los programas como "Lavado a mano" o "Lana" son ideales. Si tu lavadora lo permite, opta por un centrifugado con la menor cantidad de revoluciones posible. Esto minimiza la fricción y el estrés sobre las fibras, ayudando a que tus jerséis se mantengan como nuevos por mucho, mucho tiempo. ¡Es un pequeño esfuerzo que marca una gran diferencia!
Y tú, ¿conoces algún otro truco para cuidar tus prendas de punto? ¡Comparte tu experiencia en los comentarios!