¿Alguna vez te has preguntado por qué esa salchicha luce tan maravillosamente rosada, casi irreal? Podrías pensar que es la frescura de la carne, pero la verdad podría ser más... colorida. Resulta que la industria alimentaria tiene sus secretos, y uno de ellos está en el color de nuestros embutidos favoritos. Si te preocupa lo que realmente comes, presta atención, porque hay una señal clara de alerta que puedes detectar con algo tan simple como una servilleta blanca.
¿Por qué los embutidos son rosados?
Generalmente, para conseguir ese apetitoso color rosado en los embutidos, se añade sal nitrificante a la carne. Sin ella, el producto parecería grisáceo y algo desagradable a la vista. Pero el color no es su única función; la sal nitrificante es crucial para inhibir el crecimiento de bacterias peligrosas y prolongar la vida útil del producto.
Más allá del color: la seguridad
Sin embargo, algunos fabricantes intentan mejorar el aspecto del producto más allá de lo necesario, añadiendo colorantes extra. Puedes verificar esto de una forma muy sencilla, ya sea en casa o incluso junto al mostrador si te permiten hacer un corte.
El sencillo test de la servilleta
Solo necesitas una servilleta blanca y limpia, sin dibujos, que absorba bien la humedad. Acércala a un corte fresco de la salchicha durante unos 5-6 segundos. Si queda una marca de color rosa o rojo en el papel, incluso una leve, significa que el producto tiene demasiados colorantes añadidos.

La alerta de colorantes excesivos
Esto no siempre indica que sea peligroso, ya que algunos colorantes son de origen natural. Por ejemplo, se puede conseguir que un embutido sea rosado añadiendo jugo de remolacha. Pero este test con la servilleta es una razón más para revisar la etiqueta y ver qué ha puesto exactamente el fabricante para lograr ese efecto tan llamativo.
La mayoría de los colorantes alimentarios modernos son seguros. No obstante, los fabricantes que buscan ahorrar pueden optar por variantes sintéticas más baratas. Estos, incluso, pueden causar reacciones alérgicas o irritación estomacal. Entre los más cuestionables se encuentran los colorantes E124 y E129, que en algunos países incluso tienen su uso restringido.
¿Todas las "E" son malas?
Es importante recordar que no todos los códigos "E" son perjudiciales. Por ejemplo, la pimentón común puede identificarse como E160, y el jugo de remolacha como E162. Así que, si la servilleta se mancha, simplemente busca en internet el nombre del ingrediente de la lista, y así te asegurarás de que estás comprando un producto seguro.
¿Has probado alguna vez este truco? Cuéntanos tu experiencia en los comentarios.