¿Alguna vez te has topado con un tornillo cuya cabeza está tan dañada que tu destornillador simplemente patina? Esa frustración es algo que muchos hemos experimentado durante reparaciones en casa, especialmente si el metal del tornillo es de baja calidad o la herramienta no era la adecuada. Cuando las estrías ceden, es fácil pensar que el tornillo está condenado a quedarse ahí para siempre. Pero, afortunadamente, existen métodos probados para deshacerse de esos tornillos rebeldes sin causar daños adicionales a la superficie.

¿Por qué ocurre esto y cómo podemos evitarlo?

La causa más común es el uso de un destornillador desgastado o del tamaño incorrecto. Al aplicarle fuerza, la punta se desliza sobre los flancos del tornillo, desgastando las muescas existentes hasta que ya no hay agarre. Un tornillo de mala calidad también puede tener estrías débiles que se dañan con facilidad. La prisa y la falta de experiencia contribuyen a esto; un giro demasiado fuerte o en el ángulo equivocado puede ser suficiente para "redondear" la cabeza. Sin embargo, no todo está perdido.

Tu arsenal contra tornillos rebeldes

No necesitas ser un experto en bricolaje para solucionar este inconveniente. Aquí te presentamos varias técnicas, desde las más sencillas hasta las que requieren un poco más de ingenio, garantizando la integridad de tus muebles o paredes.

1. El poder de la herramienta correcta

Antes de recurrir a trucos más elaborados, asegúrate de que estás usando el destornillador adecuado. A veces, el problema es tan simple como una punta desgastada.

  • Prueba con un destornillador nuevo: Una punta afilada y del tamaño exacto puede lograr el agarre necesario.
  • Verifica el tipo de ranura: No uses un destornillador Philips donde va uno plano, o viceversa.

2. Aprovecha la goma o la esponja

Este método es sorprendentemente efectivo para tornillos que no están demasiado hundidos.

  • Coloca un trozo de goma gruesa (como la de una cámara de bicicleta) o la parte rugosa de una esponja de cocina sobre la cabeza del tornillo.
  • Inserta el destornillador a través de la goma/esponja y aplica presión. La goma crea fricción adicional, mejorando el agarre.

3. El ingenio de los alicates

Si la cabeza del tornillo sobresale lo suficiente, los alicates son tus aliados.

El tornillo dañado ya no es un problema: el truco rápido para sacarlo sin dañar la superficie - image 1

  • Usa unos alicates de punta fina (o "de corte") para sujetar firmemente la cabeza del tornillo.
  • Gira lenta y firmemente en sentido contrario a las agujas del reloj. Evita movimientos bruscos que puedan romper la cabeza.

4. Mecanismo de reversa en el taladro

Para un toque más profesional, tu taladro o atornillador eléctrico puede ser la solución.

  • Si la broca de tu taladro es del tamaño correcto, puedes insertarla en la cabeza del tornillo.
  • Activa el modo de reversa (giro hacia la izquierda) y opera a bajas revoluciones. La vibración y el giro pueden aflojar el tornillo.
  • Con cuidado, puedes apretar las mordazas del portabrocas alrededor de la cabeza del tornillo para un mejor agarre.

5. Creando una nueva ranura

Cuando las estrías originales están completamente destrozadas, recurrimos a crear un nuevo punto de anclaje.

  • Con una sierra para metal o un disco fino en una amoladora, haz una nueva ranura recta en la cabeza del tornillo. El corte debe ser lo suficientemente profundo como para que quepa un destornillador plano.
  • Usa un destornillador plano de tamaño adecuado y extrae el tornillo. Sé muy cuidadoso para no dañar la superficie circundante.

6. El método de la tuerca y el pegamento

Este truco es genial para tornillos que están casi al ras de la superficie.

  • Encuentra una tuerca cuyo diámetro interno sea ligeramente mayor que la cabeza del tornillo.
  • Pega la tuerca a la cabeza del tornillo con adhesivo de dos componentes o "soldadura fría". Deja que se seque completamente.
  • Una vez seco, usa una llave inglesa o de carraca para girar la tuerca, extrayendo así el tornillo.

7. Extractor de tornillos: la herramienta profesional

Si sueles hacer reparaciones, esta inversión vale la pena.

  • Los extractores de tornillos tienen una rosca inversa. Primero, se hace un pequeño agujero guía en el centro del tornillo dañado.
  • Luego, se inserta el extractor y se gira en sentido contrario a las agujas del reloj. El extractor se agarra al metal y extrae el tornillo.

Consejo extra para futuros tornillos

Para evitar que los tornillos se dañen en el futuro, aplica una fina capa de jabón sólido, cera o lubricante especial en la rosca antes de atornillar. Esto reduce la fricción y facilita el montaje y desmontaje, preservando las estrías de la cabeza.

¿Has tenido que lidiar con tornillos rebeldes? ¿Cuál de estos métodos te pareció más útil, o tienes algún otro truco que compartir con nuestra comunidad?