¿Te imaginas un viernes por la noche perfecto? Para muchos, es sinónimo de sofá, manta y una buena película. Si eres de los que disfrutan de las tramas intensas y las actuaciones estelares, prepárate: la televisión pública está a punto de emitir una joya cinematográfica que esperábamos desde hace años.
En esta ocasión, la programación no decepcionará ni al cinéfilo más exigente. Estamos hablando de un thriller criminal nacido en las entrañas de Nueva York, un laberinto de calles implacables que han sido escenario de incontables historias. Pero esta vez, la realidad supera a la ficción y te sumergirá en un relato de traición, amor, venganza, muerte y redención.
Un viaje al lado oscuro de la ciudad
Nueva York, ese gigante de acero y cristal, siempre ha ofrecido el telón de fondo perfecto para el séptimo arte. Desde comedias románticas hasta épicas de superhéroes, sus rascacielos y avenidas vibrantes se prestan a todo. Pero son sus callejones oscuros y húmedos los que acogen las historias más crudas y desgarradoras, aquellas que te hielan la sangre.
Este film, dirigido por Michael Caton-Jones, nos transporta a 2002. En él, Robert De Niro se sumerge en la piel de un policía atormentado de la Gran Manzana. Es una historia familiar marcada por el dolor, las adicciones y los ciclos que parecen repetirse generación tras generación.
La sombra del padre
La cinta, titulada "La hora de la verdad" (City by the Sea), nos presenta a Vincent LaMarca (Robert De Niro), un detective con una herida profunda: su propio padre, también policía, fue ejecutado por asesinato. En su juventud, una desesperada situación económica lo llevó a secuestrar a un niño. La situación se salió de control, y su infancia quedó marcada por la tragedia.
Ahora, como detective de homicidios, Vincent se esfuerza por borrar el estigma de ser hijo de un asesino. En su vida personal, ha encontrado consuelo junto a Michelle (Frances McDormand), su vecina. Sin embargo, hay un secreto que no le ha contado: tiene un hijo adulto, Joey (James Franco), quien dejó el hogar a los catorce años y ahora vive en la calle, atrapado en el infierno de las drogas.

- El legado familiar: El peso de los actos de su padre cae sobre Vincent.
- La distancia con su hijo: Años sin contacto han creado un abismo entre Vincent y Joey.
- El hijo perdido: Joey se ha hundido en un mundo de dependencias y deudas.
Cuando la vida imita al arte
Joey no solo no ha heredado la rectitud de su padre, sino que parece duplicar la mala fama de la familia. Se convierte en el principal sospechoso de un asesinato relacionado con el narcotráfico. Encima, tiene un bebé con su pareja, una joven drogadicta que apenas puede cuidar de sí misma. Y como si fuera poco, el implacable narcotraficante Spyder (William Forsythe) se cruza en su camino, un hombre que no se detendrá ante nada.
Este film fue aclamado en su momento, y no es para menos. Además de su atmósfera asfixiante, la actuación de De Niro y Franco es sencillamente magistral. Capturan a la perfección la complejidad de la relación paterno-filial, con tal credibilidad que te sentirás dentro de la pantalla. De hecho, James Franco estuvo nominado al prestigioso premio Chlotrudis por su desgarrador papel.
La impactante verdad detrás de la historia
Y ahora, la parte que te dejará sin aliento: esta increíble historia es real. El verdadero Vincent LaMarca nació en 1945. A los once años, su padre, Angelo, secuestró a un bebé de un mes. Durante las negociaciones del rescate, perdió los nervios y abandonó al pequeño cerca de una autopista, donde murió asfixiado. Angelo LaMarca fue ejecutado el 7 de agosto de 1958.
Curiosamente, años después, Vincent se convirtió en detective en la misma comisaría que detuvo a su padre. Su hijo Joey, con quien no tenía relación, fue noticia en 1990 al ser señalado por el asesinato de un traficante de drogas. El caso se hizo mediático porque Joey afirmaba que la violencia corría por sus venas.
¿Qué hubieras hecho tú en el lugar de Vincent? ¿Podrías perdonar y reconstruir la relación con un hijo que repite los mismos errores que tú intentas evitar?