¿Piensas que vender tu coche en un concesionario es pan comido? Que ellos estarán encantados de aceptar cualquier vehículo para luego venderlo duplicando el precio. Si es así, déjame decirte que esa idea es un error muy común. Cada compraventa de coches tiene criterios muy definidos para aceptar vehículos usados, y no son tan complacientes como podrías imaginar. El señor Milan, que quería vender su Škoda Octavia con un kilometraje ridículamente bajo, lo descubrió de la peor manera. Esperaba ofertas competitivas, pero solo se encontró con negativas.

Mi Octavia, un coche de ensueño que se convirtió en un problema

Hace apenas cinco años, esta Octavia era el coche de sus sueños. Ideal para sus escapadas de fin de semana a la casa del campo, gracias a su espacioso maletero. Disfrutó de cada kilómetro recorrido. Sin embargo, las circunstancias cambiaron, y de repente, necesitaba aún más espacio de carga. Así que decidió vender su Škoda, con apenas unos 30.000 kilómetros en el odómetro.

"Pensaron que me había vuelto loco": la sorpresa en los concesionarios

Lo normal sería que una Octavia de cuarta generación con tan pocos kilómetros se vendiera fácilmente entre 600.000 y 800.000 coronas checas. El señor Milan esperaba obtener una cifra en ese rango, como mínimo, alrededor de 600.000. Visó tres concesionarios, y en cada uno, recibió la misma respuesta: rechazo. "Al principio, pensé que simplemente no querían pagar mi precio. Pero cuando los otros dos concesionarios me dieron la misma razón para rechazarla, supe que tenía un problema. Resulta que en cinco años le había hecho algunas modificaciones que, simplemente, no encajaban con sus criterios de compra", explica el señor Milan.

Las modificaciones ocultas que espantaron a los compraventas

La Octavia tenía varias modificaciones de "tuning". No eran nada escandalosas, pero para los concesionarios, eran un gran obstáculo. El color o el alerón trasero no habrían sido un problema tan grave, pero el señor Milan también había modificado el motor. Las piezas no originales reducen significativamente el valor del vehículo, y los concesionarios no tenían la seguridad de poder revenderlo. ¡Y eso no es todo! El coche también tenía llantas no homologadas y no registradas en la ficha técnica. "Por eso me preguntaron si estaba loco", se lamenta el señor Milan. Circular con llantas no homologadas es ilegal en la República Checa y puede acarrear multas, puntos en el carnet e incluso la retirada del permiso de conducir. Además, el coche no pasaría la ITV y la aseguradora podría negarse a cubrir un siniestro.

El concesionario rechazó mi Octavia con solo 30.000 km; la razón te sorprenderá - image 1

¿Qué es lo que más desagrada a los concesionarios?

El estado técnico deficiente es, con diferencia, la razón más común por la que los concesionarios rechazan la compra de un coche. "Inmediatamente rechazamos alrededor del 18% de los coches ofrecidos, ya sea por un estado técnico visiblemente deficiente o por problemas con la documentación", explica Petr Vaneček, director general de Aures Holdings, operador de los concesionarios AAA Auto y Mototechna. Pero ahí no acaba la cosa. "También puede tratarse de coches que nuestro filtro de compra descarta por una combinación de factores de riesgo: motor, antigüedad, kilometraje o falta de historial de servicio. Al final, rechazamos el 60% de los coches que nos ofrecen", añade Vaněček.

Las preferencias de los concesionarios: más allá del motor

Concesionarios como Auto ESA evitan coches procedentes de Estados Unidos, Ucrania, Rusia, Emiratos Árabes Unidos o Grecia. Tampoco aceptan vehículos de origen británico, incluso si el volante ha sido trasladado al lado izquierdo. Por motivos similares a los mencionados anteriormente, a veces tampoco aceptan coches de la República Checa. "La primera razón es el estado técnico y, en algunos coches, un motor problemático. La segunda razón es la baja rotación de algunas marcas o modelos", añade Filip Kučera, director de marketing de Auto ESA.

Cómo preparar tu coche para venderlo a un concesionario

La clave principal para vender tu coche a un concesionario es mantenerlo en el mejor estado posible en todo momento y abstenerse de realizar modificaciones que alteren la originalidad de las piezas. Intervenir en el motor o no respetar las dimensiones prescritas te descalifica automáticamente para la compra. Cuando vayas a vender tu coche, asegúrate de que esté impecable. Llévalo a lavar, sécalo manualmente con productos adecuados y ve a darle cera y pulimento. No olvides aspirar a fondo el interior.

El arte de la negociación: cómo maximizar tu ganancia

Si tu coche está limpio, en perfecto estado técnico y bien cuidado, puedes pedir el máximo dinero posible. Es aconsejable poner un precio inicial un poco más alto de lo que realmente esperas obtener, ya que los concesionarios rara vez aceptan la primera oferta. Tendrás que negociar y bajar un poco el precio, pero partiendo de una cifra alta, podrás acabar consiguiendo la cantidad que deseas.