¿Cansado de esa funda de almohada que "sobra" y arruga tu cama, dándole un aspecto desordenado? Si tienes una funda de 50x70 y una almohada un poco más pequeña, es probable que te haya pasado. Pero no te preocupes, hay un truco sencillo que transformará tu cama para que parezca sacada de un catálogo de diseño.
He notado que muchos pasan por alto este detalle y terminan aceptando una cama que no luce tan bien como podría. Sin embargo, con solo dos sencillos movimientos, puedes lograr que cada almohada se vea impecable, como si cada funda hubiera sido hecha a medida.
El secreto para una cama de revista
A veces, la solución a un problema doméstico común es mucho más simple de lo que pensamos. Este método aprovecha la forma en que la tela cae, eliminando esas molestas arrugas y pliegues no deseados.
La clave está en cómo colocas la almohada dentro de la funda. Olvídate de intentar forzarla o ajustarla a la brava. Aquí te explicamos la técnica que hará que tus almohadas parezcan recién alisadas con plancha.
Paso a paso: tu cama impecable
Para empezar, vas a necesitar esa funda de almohada y un cojín. El truco reside en darle a la funda una estructura inicial antes de insertar la almohada por completo.
Lo primero es darle la vuelta a la funda, de manera que el interior quede hacia afuera. Asegúrate de que la apertura, ya sea una solapa o un cierre, quede orientada hacia abajo, lejos de tu vista.

Primer movimiento: la preparación
Ahora, coge tu almohada y colócala en la parte superior de la funda, alineándola con el borde cerrado de la tela. Piensa en ello como si estuvieras creando una pequeña "capa" inicial con la funda sobre la almohada.
En este punto, la almohada no estará completamente dentro. Simplemente, estará cubierta por una porción de la funda. Esta es la preparación para el siguiente paso crucial.
Segundo movimiento: el ajuste perfecto
Con la almohada y la parte superior de la funda en su lugar, introduce una mano por la abertura de la funda para alcanzar una de las esquinas superiores de la almohada. Desliza la tela de la funda sobre esa esquina, tensándola firmemente.
Repite este mismo movimiento en la esquina opuesta. Verás cómo la tela de la funda comienza a distribuirse de manera mucho más uniforme. Lo siguiente es girar la almohada para poder acceder a las otras dos esquinas inferiores y repetir el proceso de tensar.
- Extiende la tela de la funda sobre las esquinas superiores.
- Repite con las esquinas inferiores.
- Asegúrate de que la tela esté tensa en cada punto.
Finalmente, dale la vuelta a la almohada y alisa la tela con las manos. La diferencia será notable. Ya no habrá exceso de tela arrugándose.
El resultado: elegancia sin esfuerzo
Al terminar, tu almohada lucirá mucho más estilizada y profesional, incluso si la funda es un poco más grande que el cojín. Este método sencillo es una maravilla para ocultar el exceso de tela y conseguir esa apariencia pulcra sin necesidad de costuras adicionales o complicaciones.
Este tipo de trucos caseros son los que realmente marcan la diferencia en nuestra rutina diaria, haciendo que la organización y la estética del hogar sean mucho más accesibles.
Y tú, ¿conoces algún otro truco para que tu ropa de cama siempre luzca perfecta?