¿Cansado de un puré de patatas insípido o, peor aún, con grumos? La clave de una buena puré de patatas, esa guarnición cremosa y reconfortante que todos aman, no reside solo en la técnica, sino en un detalle crucial: la cantidad exacta de sal en el agua de cocción. Si buscas elevar tu puré de patatas de lo ordinario a lo extraordinario, presta atención. Este simple ajuste puede marcar la diferencia entre una guarnición mediocre y una que todos pedirán repetir.

El poder de la sal: más que un simple condimento

Las patatas son como esponjas culinarias, absorben sabores a medida que se cocinan. Por eso, la cantidad de sal en el agua de cocción es fundamental. Los chefs profesionales calculan la salinidad del agua en porcentajes para lograr el equilibrio perfecto.

En casa, no necesitas ser un científico de alimentos. Sigue una regla sencilla: por cada litro de agua, usa 10 gramos de sal. Esto equivale aproximadamente a una cucharada y media de té. Puedes ajustar esto según la cantidad de agua que uses; el objetivo es un solución de sal al uno por ciento.

Dos fases clave para un sabor impecable

La salinidad no lo es todo, pero la cantidad correcta al inicio es vital. Aquí te presentamos cuándo y cómo añadirla:

Cuánta sal ponerle al agua para puré de patatas: el secreto para un sabor perfecto - image 1

  • Primera fase: Comienza a cocinar las patatas en agua fría. Esto asegura una cocción uniforme y reduce la formación de grumos. Sal el agua fría al principio, antes de que rompa a hervor.
  • Segunda fase: Prueba y ajusta el sabor hacia el final de la preparación. Sin embargo, si omites la sal al principio, nunca lograrás la misma profundidad de sabor.

Consejos de chef para un puré de ensueño

Una vez que las patatas estén tiernas, escúrrelas y déjalas secar un poco para evaporar el exceso de agua. Esto es crucial para evitar un puré aguado.

Al añadir la leche y la mantequilla, asegúrate de que ambos ingredientes estén al menos a temperatura ambiente. Incorporarlos fríos de la nevera puede arruinar la textura cremosa que buscas.

¡Cuidado con el exceso de batido! Machacar las patatas por mucho tiempo puede liberar almidón, creando una consistencia pegajosa. Usa métodos de machacado más suaves o batidoras por periodos cortos.

La próxima vez que prepares puré de patatas, recuerda: la sal es la base del éxito. Añádela al principio y ten en cuenta: 10 gramos de sal por litro de agua. ¿Tienes algún otro truco para un puré de patatas perfecto que quieras compartir?