Perder la tapa de tu termo es un clásico, especialmente cuando más la necesitas: en un viaje, de picnic o en plena montaña. A veces, incluso se desgastan y acaban agrietándose. Buscar un reemplazo exacto en la tienda puede ser una odisea. Pero antes de dar por perdido tu termo, existe una solución ingeniosa y rápida con algo que seguro tienes en casa.
Este truco te salvará en apuros y permitirá que sigas disfrutando de tus bebidas calientes o frías donde sea.
El material secreto que todos pasamos por alto
La clave está en un trozo de poliestireno expandido, comúnmente conocido como poliespán o corcho blanco. ¿Dónde encontrarlo? Es el material de embalaje de muchos electrodomésticos, desde televisores hasta frigoríficos. El poliespán no solo es ligero, sino que tiene unas excelentes propiedades de aislamiento térmico y es increíblemente fácil de moldear.
Manos a la obra: crea tu tapa en minutos
Transformar este material en una tapa funcional es pan comido. Aquí te explico cómo:

- Con un cúter o un cuchillo afilado, recorta un círculo de poliespán del tamaño aproximado de la boca de tu termo.
- Ve dando forma gradualmente, haciendo pruebas en el termo. El objetivo es que la tapa entre a presión, de forma que quede bien ajustada. Debe ser ligeramente más grande que el diámetro de la boca para garantizar un buen sellado.
Un pequeño ajuste para evitar sorpresas
A veces, el calor y el vapor del termo pueden empujar la tapa de poliespán hacia afuera. Para evitarlo, tengo un consejo práctico:
- Toma una aguja de jeringuilla (sí, de las de farmacia) y atraviesa la tapa de poliespán por el centro. Esto crea un pequeño orificio que permite liberar la presión acumulada y mantiene la tapa en su sitio de forma mucho más segura.
Seguridad ante todo: protégelo para tus bebidas
Aunque este truco es muy útil, es crucial garantizar la seguridad de lo que bebes. Como los pequeños fragmentos de poliespán podrían desprenderse:
- Envuelve la tapa de poliestireno ya moldeada en varias capas de film transparente alimentario. Esto crea una barrera protectora y evita cualquier contacto directo entre el material y tus bebidas, manteniendo todo higiénico.
Recuerda: esta tapa casera es una solución temporal fantástica para esos momentos inesperados. Te sacará del apuro en excursiones, en la finca o en un viaje largo cuando no tengas otra opción. Pero tan pronto como puedas, lo ideal es conseguir una tapa original o plantearte un termo nuevo.
¿Alguna vez te has encontrado en esta situación? ¡Cuéntanos tus trucos para salvar tus termos en los comentarios!