¿Te ha pasado que el radiador está tibio pero la calefacción funciona a pleno rendimiento? ¿O escuchas ruidos de burbujeo que te recuerdan a pecera antigua? Estos son claros síntomas de que el aire se ha instalado en tus calefactores. Una esclusa de aire es un verdadero estorbo: impide que el agua caliente circule correctamente, haciendo que tu radiador trabaje por gusto.

Pero no te desesperes, porque he descubierto que este problema tiene solución y, lo mejor de todo, puedes resolverlo tú mismo sin necesidad de llamar a un profesional. Te mostraré dos métodos sencillos para liberar ese aire molesto, dependiendo del tipo de radiador que tengas. ¡Prepárate para sentir el calor uniforme en toda tu casa!

Tu radiador, ¿hace ruidos extraños? Una señal clara de aire

Lo primero que noté cuando sentía que una batería no calentaba bien, era si tenía el termostato a tope. A veces, simplemente girar la perilla al máximo es suficiente para que el agua se mueva de nuevo. Pero si eso no funciona y sigues escuchando esos gorgoteos, es hora de pasar a la acción y purgar el radiador.

El método infalible del purgador (la llave de Mayúsculo)

La mayoría de los radiadores modernos vienen con un pequeño detalle: una válvula de purga, también conocida como llave de Mayúsculo, situada generalmente al lado opuesto de donde entra el agua caliente. Vas a necesitar una llave especial para esto, o a veces una simple destornillador plano o una llave inglesa pequeña pueden servir.

Antes de empezar, ten a mano un trapo viejo y un recipiente pequeño. Coloca el trapo cerca de la válvula para recoger cualquier goteo y el recipiente debajo. Con mucho cuidado, empieza a girar la válvula en sentido contrario a las agujas del reloj. Oirás un silbido, ¡ese es el aire escapando!

Cómo purgar el aire de los radiadores de calefacción sin un técnico: un truco indispensable para cada propietario - image 1

  • Deja que el aire salga hasta que escuches que el silbido cesa.
  • En ese momento, verás que empieza a salir agua. Espera a que el chorro sea continuo y sin burbujas.
  • Una vez que solo salga agua de forma limpia, aprieta la válvula nuevamente hasta que quede bien cerrada.

En unos 10 a 15 minutos, tu radiador debería estar caliente por completo. ¡Es como magia, pero con un poco de ingenio!

¿Radiador sin llave de purga? No te preocupes, hay un "plan B"

Si tu radiador es de los más antiguos y no tiene esa válvula especial, no te agobies. Existe otra forma de sacarle el aire, aunque requiere un poco más de maña y cuidado. Hablamos de la tapa del extremo, la pieza que sella el radiador por un lado.

Aquí necesitarás una llave ajustable y un poco de lubricante penetrante, como el famoso WD-40, o incluso un poco de queroseno. Rocía generosamente la unión roscada de la tapa del extremo y espera unos 5 a 10 minutos para que la magia del lubricante haga su efecto.

Un detalle importante: las roscas pueden ser derechas o izquierdas, ¡así que afloja con sumo cuidado! Tan pronto como escuches el silbido del aire saliendo, detente al instante. No desenrosques la tapa por completo.

  • Mantén la tapa en esa posición hasta que empiece a salir agua.
  • Para evitar salpicaduras en tu hogar, cubre la unión con un trapo resistente y coloca un cubo o un bol debajo.
  • Cuando el silbido cese y solo salga agua, vuelve a apretar la tapa firmemente.
  • Si quieres asegurarte aún más, puedes usar un poco de estopa de lino o cinta de teflón (FUМ) para sellar la rosca.

Después de intentar cualquiera de estos métodos, espera entre 15 y 20 minutos. Toca el radiador en toda su superficie. Si está caliente de manera uniforme, ¡felicidades, has erradicado el aire!

Si la calefacción no va bien después de esto, quizás debas repetir el proceso. Es especialmente común si el sistema ha estado parado mucho tiempo o si se hicieron trabajos recientes. ¡Con estos trucos, tu casa estará acogedora y cálida de nuevo!

¿Te ha pasado esto antes? ¿Qué otros trucos utilizas para mantener tu calefacción en perfectas condiciones?