El invierno de 2026 ha llegado con fuerza, y muchos hogares se encuentran desprevenidos ante el peligro de que las tuberías se congelen y exploten. El agua, al transformarse en hielo, se expande y puede causar daños catastróficos, obligándote a afrontar reparaciones costosas y emergencias inesperadas. Antes de que el hielo convierta tu hogar en una fuente, te revelamos las estrategias más efectivas para mantener tus tuberías seguras.
Identifica y protege las zonas de riesgo
Presta especial atención a las tuberías que se encuentran bajo el fregadero. A menudo, estas áreas, confinadas tras puertas cerradas, reciben menos calor del ambiente, volviéndolas más vulnerables al frío.
El simple gesto que marca la diferencia
- Deja las puertas de los armarios abiertas: Durante las noches más frías o periodos de heladas intensas, mantener las puertas de los armarios abiertas permite que el aire caliente circule libremente, evitando que el agua en las tuberías se congele.
Mantén la temperatura ideal en tu hogar
La clave para prevenir congelaciones es asegurar una temperatura constante y adecuada en el interior de tu vivienda. Una casa que se enfría demasiado es una invitación al desastre.

El termostato, tu mejor aliado
- No bajes de los 13 grados: Mantener la temperatura interior por encima de los 13 grados Celsius es fundamental. Esta estabilidad térmica actúa como el mejor seguro contra averías en el sistema de fontanería durante el invierno.
El movimiento es la clave contra el hielo
El agua en movimiento es mucho menos propensa a congelarse. Adoptar este simple hábito puede salvarte de un gran dolor de cabeza y de gastos innecesarios.
Un pequeño goteo, una gran protección
- Deja correr el agua levemente: Si la temperatura exterior desciende drásticamente, abre un grifo para que el agua fluya en un hilo casi imperceptible o gotee. Este mínimo movimiento es suficiente para impedir la formación de tapones de hielo, especialmente si planeas ausentarte de casa por unos días.
- Nunca apagues la calefacción por completo al irte: Si vas a estar fuera, asegúrate de mantener la calefacción encendida a un nivel mínimo. Esto es crucial para proteger todo el sistema de tuberías de posibles roturas.
Aislamiento extra para las zonas más frías
Ciertos espacios de tu hogar, como sótanos, áticos o garajes, son puntos negros donde las tuberías corren un mayor riesgo. Estas áreas requieren una protección adicional que va más allá de la climatización general.
Inversión mínima, máxima seguridad
- Utiliza aislamiento térmico: Materiales como el poliestireno expandido o el polietileno espumado son económicos y fáciles de instalar. Cubrir las tuberías expuestas en estas zonas con estos materiales no solo retiene el calor de manera efectiva, sino que también supone un ahorro considerable frente a los costes de reparación de una tubería rota.
Siguiendo estos sencillos consejos, podrás disfrutar del invierno sin la amenaza de tuberías congeladas y costosas reparaciones. ¿Has experimentado alguna vez problemas con tus tuberías en invierno? ¡Comparte tu experiencia y tus propios trucos en los comentarios!