¿Necesitas colgar una estantería o un mueble y te encuentras sin el taladro adecuado? No dejes que la falta de herramientas detenga tus planes de decoración. Muchos posponen estas pequeñas tareas por no tener el accesorio correcto, sin saber que la solución está más cerca de lo que creen. Los profesionales de la construcción guardan celosamente un método sencillo que te permite prescindir de brocas costosas y conseguir ese agujero en tiempo récord.
Este truco es tu as bajo la manga para paredes de concreto o ladrillo. Olvídate de gastar dinero y perder tiempo buscando un equipo especializado para una tarea puntual. Prepárate para descubrir cómo un par de elementos comunes en tu hogar pueden hacer la magia.
El método infalible: ¿qué necesitas?
La belleza de este método reside en su simplicidad. Solo necesitarás:
- Una taladradora (incluso las más básicas sirven).
- Tres clavos o tornillos de tamaño mediano.
- Unos alicates.
Sí, eso es todo. Elementos que probablemente ya tengas en tu caja de herramientas o cajón de recambios.
Paso a paso: la magia en acción
Ahora, veamos cómo poner en práctica esta técnica que parece sacada de un manual de trucos:
Preparando los "sustitutos" de broca
El primer paso es la preparación de tus futuros "buriles". Con la ayuda de los alicates, corta la cabeza de los tres clavos o tornillos. Asegúrate de que queden limpios y sin protuberancias.

Una vez listos, introduce estos clavos modificados en el portabrocas de tu taladradora. Aprieta firmemente el portabrocas para asegurar que no se muevan durante la operación. Una buena sujeción es clave para la seguridad y eficacia.
¡A crear el agujero!
Llegó el momento de la verdad. Coloca la punta de uno de los clavos en el punto exacto donde quieres hacer el agujero en tu pared de concreto. Enciende la taladradora a una velocidad moderada. Lo sorprendente de este método es que no necesitas aplicar una fuerza descomunal. El propio giro y la resistencia del metal de los clavos irán erosionando el concreto.
Observa cómo, poco a poco, el clavo comienza a penetrar la pared. Repite el proceso si es necesario, cambiando de clavo cuando uno se note menos efectivo. Notarás que el metal de los clavos es lo suficientemente duro como para fracturar la estructura del concreto o ladrillo.
¿Cuándo usar este truco y cuándo no?
Este método es una solución fantástica para tareas domésticas rápidas: colgar un par de cuadros, instalar una repisa ligera o asegurar un mueble pequeño. Su mayor ventaja es la inmediatez y el ahorro.
Sin embargo, ten en cuenta sus limitaciones. Si necesitas hacer muchos agujeros, o agujeros de gran profundidad y diámetro, los clavos se desgastarán rápidamente, volviéndose un método poco eficiente. En esos casos, la inversión en una broca específica para concreto es inevitable.
Pero para esa urgencia de última hora, o para solucionar un apuro sin salir de casa, este sencillo truco casero te sacará de más de un apuro. ¡Solo recuerda usar siempre gafas de seguridad!
La próxima vez que necesites hacer un agujero en una pared de concreto y no tengas la herramienta adecuada, ¿te atreverás a probar este método? ¡Cuéntanos tu experiencia en los comentarios!