A veces, planificar una cena con alubias puede sentirse como jugar a la lotería. Unas veces están listas en una hora, y otras… ¡se eternizan en el fuego sin ablandarse! Parece más fácil pedir una pizza que esperar a que estos testarudos granos cedan. Seguro que conoces el truco del remojo nocturno, pero ¿qué hacer cuando el antojo de una sopa o un estofado de alubias te asalta de repente? Pues resulta que el camino a la textura perfecta está más cerca de lo que imaginas, justo en esa despensa donde guardas la harina.
El secreto para acelerar la cocción de las alubias
Solo una pizca de bicarbonato de sodio es capaz de reducir el tiempo de cocción de las alubias a la mitad. Dicho de forma sencilla, la piel de las alubias es bastante resistente, y al agua normal le cuesta penetrar. El bicarbonato, sin embargo, hace que el agua sea un poco más "blanda" y ayuda a romper esa resistencia de la piel dura. No te asustes, esto no hará que las alubias se conviertan en puré; simplemente se cocinarán de manera uniforme y mucho más rápido.
La proporción perfecta
- Una pequeña pizca por cada olla de alubias es la medida ideal.
- Más cantidad no significa mejor: si te pasas, puedes arruinar el sabor de tu plato con un regusto jabonoso peculiar.
- Este método funciona mejor si añades el bicarbonato justo cuando el agua ya está hirviendo con las alubias dentro.
Notarás una ligera espuma, es normal y desaparecerá pronto. Después de esto, puedes bajar el fuego al mínimo y dedicarte tranquilamente a otras tareas. Es un pequeño gesto que marca una gran diferencia en tu cocina.

Un extra para tu bienestar digestivo
Este método tiene otra ventaja muy apreciada: el bicarbonato ayuda a reducir la incomodidad estomacal posterior que a menudo acompaña a las comidas con legumbres. Neutraliza parcialmente los elementos que causan hinchazón, por lo que tu cena no solo será rápida, sino también más "ligera" y agradable.
Así que la próxima vez que te apetezcan unas alubias bien cocidas y no tengas tiempo para el remojo, recuerda esta sencilla solución. ¿Hay algún otro truco de cocina que te haya sorprendido por su efectividad?