¿Alguna vez te ha llegado un producto que no es exactamente el que pediste, aunque parezca idéntico? O peor aún, ¿sospechas que te ha llegado una falsificación? Amazon, el gigante del comercio electrónico, está a punto de implementar un cambio que podría poner fin a estos dolores de cabeza, pero que también podría afectarte de formas inesperadas. A partir de finales de marzo, la forma en que se envían los productos está a punto de cambiar drásticamente.
Un secreto guardado en los almacenes
La mayoría de nosotros no lo sabemos, pero Amazon ha estado utilizando un sistema llamado "commingling" (o mezcla) durante mucho tiempo. ¿En qué consiste? Básicamente, si varios vendedores ofrecen el mismo producto idéntico, Amazon los almacena juntos en sus vastos centros logísticos. Cuando tú compras uno de esos artículos, tu pedido se asigna automáticamente al paquete más cercano disponible, sin importar qué vendedor lo puso allí originalmente.
La lógica de Amazon es eficiente: reduce tiempos y costes logísticos. Sin embargo, esta práctica ha tenido una consecuencia importante:
- Dificultad para rastrear el origen: Si un producto tiene un defecto, es una falsificación o surge un problema con la garantía, se vuelve casi imposible saber quién fue el vendedor responsable.
- Riesgo de productos dudosos: Esto abre la puerta a que vendedores poco fiables introduzcan sus artículos en la cadena de suministro, a veces indistinguibles de los originales.
El cambio que llega el 31 de marzo de 2026
Amazon ha anunciado que a partir del 31 de marzo de 2026, el "commingling" será cosa del pasado. A partir de esa fecha, cada producto tendrá su propia identificación única de inventario y será gestionado de forma independiente por el vendedor que lo haya subido a la plataforma. Esto significa que, aunque dos productos sean idénticos en apariencia y código de producto, estarán físicamente separados en el almacén.

Más transparencia, ¿pero a qué precio?
El objetivo principal de Amazon con esta medida es aumentar la confianza de los clientes. Al identificar y separar claramente cada artículo, la empresa busca:
- Reducir el riesgo de falsificaciones: Será mucho más difícil que los productos falsos se mezclen con los auténticos.
- Mejorar la trazabilidad: En caso de reclamaciones o devoluciones, será más fácil determinar la responsabilidad.
- Fortalecer a los propietarios de marcas: Los fabricantes y dueños de marcas se verán más favorecidos frente a simples revendedores.
¿Cómo te afectará a ti?
Esta medida, aunque positiva en cuanto a seguridad, no viene sin inconvenientes:
Ventajas:
- Mayor seguridad y confianza al comprar.
- Reducción del riesgo de recibir productos de baja calidad o falsos.
Desventajas:
- Posible aumento de precios: Los vendedores que antes se beneficiaban de la logística simplificada de Amazon ahora pueden tener que asumir costes adicionales, que podrían repercutir en el precio final.
- Tiempos de entrega: Algunos especulan que la eficiencia conjunta del sistema de almacén se verá ligeramente mermada, lo que podría traducirse en envíos algo más lentos.
- Adaptación logística: Los vendedores tendrán que ajustar sus procesos, lo que podría ser un desafío especialmente para los más pequeños.
En resumen, aunque la transición hacia una mayor transparencia y seguridad en las compras online es bienvenida, es posible que veamos un ligero incremento en los precios de algunos productos o plazos de entrega un poco más largos. El debate está servido: ¿será este un paso necesario hacia un comercio electrónico más fiable, o un sacrificio en aras de la eficiencia y el precio para el consumidor medio?
¿Qué opinas de este cambio? ¿Prefieres pagar un poco más por la garantía de autenticidad o te preocupa que los precios suban?