El frío del invierno se cuela por las rendijas y convierte tu alféizar en un bloque de hielo. Si sientes que el aire gélido se escapa por debajo de tu ventana, no estás solo. Muchos pensamos que llamar a un profesional es la única solución, lo que puede suponer un gasto considerable. Pero, ¿y si te dijera que existe un método sencillo que te ahorrará dinero y te brindará una calidez inesperada?

El secreto está en la unión

Mi suegro, un manitas de los que ya no quedan, siempre dice: "Donde hay un hueco, entra el frío y se va el calor". Y tenía razón. La clave para combatir esas molestas corrientes de aire bajo el alféizar no requiere grandes obras, sino un poco de atención a los detalles.

Primeros pasos: sellando las grietas

Si notas que entra aire, lo primero que debes hacer es aplicar un sellador de silicona en todas las uniones: entre la ventana y el alféizar, y entre el alféizar y la pared. Esto puede mejorar ligeramente la situación, pero rara vez soluciona el problema por completo. Si después de esto sigues sintiendo el frío, no te desanimes, hay un siguiente nivel.

Cuando el sellador no es suficiente

Si el problema persiste, es probable que la falta de aislamiento principal se encuentre bajo el reborde exterior del alféizar. Aquí es donde entra en juego la experiencia de mi suegro.

Adiós a las corrientes de aire: el truco de mi suegro para aislar ventanas y ganar 3 grados en casa - image 1

Desmontaje y preparación: la base de la solución

  • Retira el reborde exterior del alféizar. Observa si hay poca espuma de montaje o incluso vacíos notables.
  • Lija y limpia el reborde. Usa papel de lija y un cepillo para eliminar cualquier residuo. Lávalo y sécalo completamente.
  • Limpia la zona debajo del reborde. Asegúrate de eliminar migas y polvo de la mampostería. Pasar la aspiradora ayudará a que la espuma de montaje se adhiera mejor.

Aislamiento profesional a tu alcance

Con la zona preparada, es hora de aplicar la solución definitiva. El invierno exige materiales específicos, y aquí no hay truco, solo sentido común.

El poder de la espuma de montaje de invierno

  • Elige espuma de montaje para invierno. Está formulada para trabajar en bajas temperaturas y garantiza una mejor expansión y adherencia.
  • Rellena todas las cavidades. Cubre los vacíos bajo el perfil de la ventana, la grieta entre las paredes interior y exterior, y el borde exterior.
  • No temas usar mucha espuma. El exceso se corta fácilmente una vez que ha endurecido.

Recomponiendo el puzle

Una vez que la espuma haya hecho su magia y secado:

  • Vuelve a colocar el reborde exterior. Ajústalo firmemente con tornillos (o autorroscantes).
  • Recorta el exceso de espuma. Con un cúter o trincheta, retira con cuidado cualquier resto de espuma que haya quedado fuera.

El resultado que sentirás

Los resultados no tardan en llegar. En tan solo un par de días, notarás la diferencia:

  • El alféizar se sentirá visiblemente más cálido al tacto.
  • Las corrientes de aire molestas desaparecerán por completo.
  • La temperatura en la zona de la ventana se igualará a la del resto de la habitación, creando un ambiente más acogedor.

Así que, la próxima vez que sientas el frío colándose por debajo de tu ventana, recuerda el ingenio de mi suegro. A veces, las soluciones más efectivas son las más sencillas y al alcance de tu mano. ¿Tienes algún otro truco de casa para combatir el frío?