Los cortes de luz prolongados te han dejado en una situación complicada. Si tu cocina es eléctrica, hasta preparar un simple té se convierte en un verdadero desafío. Algunos recurren a pequeñas cocinas de gas, pero si te preocupa tener bombonas en casa o la luz se ha ido de repente, existe un truco probado. Con unas sencillas velas y la rejilla de tu horno, no solo podrás calentar la cena, sino también cocinar cereales, pasta o freír un huevo.
Cómo cocinar sin luz ni gas: el truco de las velas
Para este método, es ideal tener siempre un par de velas de parafina en la nevera. Si tienes más, mejor. La parafina congelada se derrite más lentamente, lo que hará que la vela arda durante mucho más tiempo. Para improvisar una "cocina", necesitarás un soporte. Pueden servir ollas altas o los bordes del fregadero. Coloca la rejilla del horno encima y, debajo de la rejilla, dispón las velas.

Es importante que las velas estén juntas y que la llama toque el fondo del recipiente. Si la vela es muy corta y la llama no llega a la base de la olla, añade algo debajo o usa una vela más larga. De lo contrario, el calor no será suficiente para hervir el agua.
Calentando y cocinando con la rejilla del horno
- Sobre la rejilla, coloca una olla con agua o una sartén.
- El principio de funcionamiento es el mismo que en una cocina convencional: la vela proporciona un calor constante, suficiente para preparar platos sencillos.
Si solo necesitas calentar una pequeña porción de comida, es mejor pasarla a un recipiente metálico delgado. Estos se calientan más rápido que una olla grande. Es cierto que el proceso será más lento que en la cocina de gas, pero es una forma viable de sobrevivir a un apagón de varios días. Lo más importante es no dejar esta estructura desatendida y mantener siempre la seguridad contra incendios.
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