Las lonas de uralita han sido un material de cubierta fiable durante décadas, pero al actualizar a opciones más modernas, muchos propietarios de casas de campo se encuentran con un problema persistente: agujeros de clavos en el viejo material. Pero no todo está perdido ni debe terminar en el vertedero. ¿Sabes cómo reutilizar esos valiosos trozos de tesamina sin gastar un céntimo? Descubre ahora las técnicas que los profesionales utilizan para darle una segunda vida a tu tejado.
Por qué Tirar la Uralita Antigua es un Error
A menudo, al desmontar un tejado de uralita, nos topamos con una abundancia de huecos dejados por clavos viejos. Sin embargo, en lugar de desechar este material aún útil, existen métodos ingeniosos y económicos para sellar estas imperfecciones. He probado varios y te aseguro que funcionan. ¡Es hora de ahorrar y ser sostenible!
Métodos Sorprendentemente Efectivos y Gratuitos
1. El Secreto del Pegamento Blanco y el Cemento
Este truco me lo enseñó un viejo vecino que rehizo todo su cobertizo. Mezcla pegamento blanco (PVA) con cemento hasta obtener una pasta homogénea. Corta pequeños cuadrados de tela vaquera resistente, del tamaño que cubra los agujeros. Aplica la mezcla sobre las zonas dañadas con una brocha, coloca los parches de tela y vuelve a aplicar la mezcla. El resultado es un sellado hermético que detiene cualquier filtración.

2. Reutilización Inteligente con Tornillos Adecuados
Cuando vuelves a montar la uralita, la clave está en los tornillos correctos. Usa tornillos para tejados equipados con arandelas de silicona o goma. Estos no solo aseguran una fijación firme, sino que también sellan los puntos de montaje al instante. Es una solución ideal si los agujeros viejos no coinciden con los nuevos puntos de fijación.
3. El Arte del Cordón Elástico Resistente
Este método es sorprendentemente simple pero efectivo, siempre que elijas el material adecuado. Busca un cordón de goma con buena elasticidad, de esos que parecen "chicle". Inserta firmemente el cordón en los agujeros, asegurándote de que los llene por completo. La goma se expandirá ligeramente, creando un sello flexible que previene la entrada de humedad y tolera los cambios de temperatura.
4. La Fusión Química Sorprendente: Gasolina y Poliestireno
Este es el truco más "científico" y, te aseguro, muy eficaz. En un recipiente seguro, vierte un poco de gasolina y, poco a poco, disuelve trozos de poliestireno (el típico corcho blanco de embalaje). Obtendrás una masa espesa y pegajosa. Úsala para rellenar los agujeros. Al evaporarse la gasolina, queda una masa plástica y resistente que se adhiere a la uralita como si fuera una soldadura.
Conclusión: Tu Tejado, Más Resistente que Nunca
Cada uno de estos métodos ha demostrado su valía en la práctica. La elección dependerá del tamaño de los agujeros, cuántos tengas y qué materiales tengas a mano. ¡No subestimes el poder de estos trucos caseros! Podrás usar tu uralita restaurada para cobertizos, toldos o construcciones temporales, alargando su vida útil y demostrando tu ingenio. ¿Cuál de estos remedios probarás primero en tu tejado?