Tu olla multicooker se ha convertido en la superheroína de tu cocina, ¿verdad? Promete ahorrarte tiempo y esfuerzo, cocinando de todo, desde sopas hasta pasteles, sin que tengas que estar pegado a los fogones. Sin embargo, no todo lo que metes en ella sale bien. Hay algunos alimentos que, por su naturaleza y por cómo funciona este aparato, pueden convertirse en un problema.
Ignorar estas advertencias podría significar que estás consumiendo más de lo que crees. Te explico por qué y qué hacer para evitarlo.
¿Por qué algunos alimentos no son aptos para la multicooker?
La clave está en su diseño cerrado. Esta maravillosa olla crea un ambiente de cocción único, ideal para muchos ingredientes, pero no para todos. La acumulación de vapor y la falta de escape para ciertas sustancias son el centro del problema.
1. Carnes con "secretos" de granja
Aunque parezca el lugar perfecto para cocer o estofar carne, los expertos sugieren cautela. La carne que compramos hoy en día, por desgracia, puede venir cargada de antibióticos y otros compuestos químicos usados en su crianza. Cuando cocinas carne en una olla convencional, gran parte de estas sustancias se evaporan con el vapor o se retiran al espumar el caldo.
En la multicooker, ese vapor se queda atrapado. La tapa hermética no deja salir nada, y los químicos indeseados permanecen en tu comida y en el caldo. Si quieres usar la multicooker para carne, haz esto:
- Descarta el primer caldo después de que hierva.
- Añade agua fresca y continúa la cocción.
Este simple paso ayuda a eliminar una buena parte de esos compuestos químicos.
2. Frutas y verduras: la piel esconde sorpresas
Los mismos principios aplican a frutas y verduras. Los pesticidas y fertilizantes que se usan en su cultivo tienden a concentrarse en la piel y justo debajo de ella. Cocinar estos alimentos en un ambiente sellado como el de la multicooker no permite que estos químicos se evaporen adecuadamente. El resultado: acaban en tu plato.

¿La solución fácil y efectiva? Pelar. Siempre retira la piel de frutas y verduras antes de cocinarlas en la multicooker. Además, considera un remojo:
- Remoja las frutas y verduras en agua fría durante un rato antes de cocinarlas.
Esto ayuda a eliminar la suciedad superficial y parte de los químicos. Con esta preparación, podrás disfrutar de tus platos sin preocupaciones.
3. El dilema de los lácteos y huevos
Aunque no son tóxicos, ciertos productos lácteos y los huevos pueden reaccionar de forma inesperada en la multicooker. La cocción a alta presión y temperatura, especialmente en el modo "slow cook", puede hacer que el huevo se sobrecocine rápidamente o que la leche se corte. Esto no solo afecta al sabor y la textura, sino que puede crear una capa poco apetitosa en el fondo de la olla, similar a la que se forma al quemarse.
Para evitarlo:
- Si usas huevos, considera añadirlos al final de la cocción o cocinarlos aparte.
- Para lácteos, evita cocciones prolongadas a alta temperatura. Si la receta lo requiere, úsalos en combinación con otros ingredientes o añádelos justo antes de servir.
Estos pequeños ajustes marcan una gran diferencia en la calidad final de tus platos.
Un truco extra para el día a día
Siempre que prepares algo en la multicooker, si dudas sobre algún ingrediente, tómate un minuto para investigar. Un rápido vistazo online puede darte la clave para evitar un desastre culinario o un problema de salud.
¿Has tenido alguna experiencia curiosa o desagradable cocinando en tu multicooker? ¡Comparte tus anécdotas en los comentarios!