La calefacción en invierno puede ser un gasto considerable, pero a menudo, sin darnos cuenta, tiramos el dinero a la basura. Puedes tener los radiadores más eficientes y ventanas de última generación, pero si cometes dos errores estratégicos, el calor se escapará mucho más rápido de lo que tu sistema puede calentarlo. Te explico qué debes revisar para mejorar la atmósfera y aumentar la temperatura en tu hogar.

¿Qué hábitos están enfriando tu hogar?

Cuando el frío se hace notar en casa, la mayoría de las personas tienden a culpar a las compañías de calefacción. Sin embargo, tus radiadores pueden estar hirviendo al tacto, pero aun así sentirás un ambiente desagradable. Existen dos hábitos comunes que, aunque parezcan lógicos, en realidad conspiran contra tu confort.

Error #1: Ocultar tus radiadores

Muchos intentan disimular radiadores antiguos o poco estéticos detrás de cortinas largas y pesadas o muebles. Esta es la equivocación más común. El radiador calienta el aire, pero las cortinas o los muebles actúan como barreras, impidiendo que este calor circule y caliente realmente la habitación. Las cortinas gruesas, en particular, pueden atrapar todo el calor justo delante del radiador, sin dejar que llegue a llenar el espacio. **Solución:** Asegúrate siempre de que los radiadores estén despejados.

En mi experiencia, simplemente recoger las cortinas durante el día supuso una diferencia notable. Si tienes muebles delante, busca una forma de moverlos ligeramente o usa cortinas más cortas y ligeras.

Error #2: Ventilación "micro" constante

Dejar una ventana ligeramente entreabierta durante todo el día con la excusa de renovar el aire es un error crítico. Un flujo constante y fino de aire frío no renueva eficazmente el oxígeno de la habitación, pero sí enfría continuamente las paredes, los alféizares y el propio aire. Esto hace que tu sistema de calefacción trabaje el doble para contrarrestar esa pérdida constante de calor. **La clave está en ventilar de forma inteligente.**

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Abre las ventanas de par en par en ráfagas cortas. Así, el aire viciado sale rápidamente y el aire fresco entra, pero sin dar tiempo a que las superficies se enfríen significativamente. Unos 5-10 minutos varias veces al día suelen ser más que suficientes.

El truco que me hizo ganar 4 grados

Después de aplicar estos dos cambios, noté que la temperatura en casa se sentía significativamente más cálida. Era como si mi sistema de calefacción finalmente pudiera hacer su trabajo sin obstáculos. La sensación de confort aumentó, y el termostato no tenía que subir tanto para mantener una temperatura agradable. **La diferencia fue de unos 4 grados sin tocar la configuración de la calefacción.**

Es increíble cómo dos pequeños ajustes, que pasan desapercibidos para muchos, pueden tener un impacto tan grande en el confort de nuestro hogar y en nuestra factura de la luz o gas.

¿Has notado alguno de estos errores en tu hogar? ¿Tienes algún otro truco para mantener el calor en invierno?